Violencia callejera en Estonia
TALLINN. AP
La decisión de las autoridades de Estonia de exhumar una tumba que contiene los restos de los soldados soviéticos caídos en combate con los invasores nazis al día siguiente de haber desmantelado un monumento en honor al Ejército Rojo ocasionó desórdenes callejeros y protestas por parte de la minoría rusa que vive en ese país.
Grupos de jóvenes rusos protagonizaron hechos de violencia callejera por segundo día consecutivo el viernes por la noche y los disturbios se propagaron a otras dos ciudades de Estonia. La policía indicó que casi 1.000 personas fueron detenidas durante las protestas. En la primera noche de protestas, el jueves, una persona murió y 56 resultaron heridas, entre ellas 12 policías.
La violencia callejera fue la peor ocurrida en la república báltica desde que obtuvo la independencia de la Unión Soviética en 1991, y causó inquietud en toda la Unión Europea, a la que se incorporó Estonia en 2004. El presidente ruso Vladimir Putin dijo ayer que está "seriamente preocupado" y en Rusia ya hay quien reclama ruptura de relaciones diplomáticas con Estonia.
Unos 50.000 soldados soviéticos murieron en Estonia combatiendo contra las fuerzas alemanas en la Segunda Guerra.